Master Level Intern
Soy profesional en formación en el campo del trabajo social y la salud mental, con una trayectoria académica y profesional que comenzó en el área de justicia criminal. Obtuve una licenciatura en Justicia Criminal y posteriormente una maestría en Crimen y Justicia Internacional en John Jay College of Criminal Justice. Actualmente estoy realizando mi Maestría en Trabajo Social (MSW), una formación que me ha permitido ampliar mi perspectiva y comprender de una manera más integral cómo la salud mental, las relaciones familiares, el trauma y el entorno en el que vivimos pueden influir en nuestro bienestar.
A lo largo de mi experiencia profesional he tenido la oportunidad de trabajar con niños, adultos y familias que atraviesan diferentes situaciones y momentos de dificultad. Actualmente trabajo con menores no acompañados que han llegado a los Estados Unidos y que posteriormente han sido reunificados con familiares o patrocinadores. Esta experiencia me ha permitido acompañar a niños y adolescentes que enfrentan cambios importantes en sus vidas y que, en muchas ocasiones, han tenido que adaptarse a circunstancias completamente nuevas.
También he trabajado con familias involucradas con ACS que enfrentaban la posibilidad de una separación familiar, así como con personas involucradas en el sistema de justicia criminal que atravesaban dificultades relacionadas con la salud mental, el uso de sustancias, el trauma y otras situaciones complejas. Mi experiencia incluye manejo de casos, intervención en crisis, estabilización familiar y roles de supervisión.
Estas experiencias han fortalecido mi interés por comprender a las personas más allá de la situación inmediata que están enfrentando. Creo que muchas veces lo que vemos como un problema es solamente una parte de una historia mucho más amplia. Las experiencias que hemos vivido, nuestras relaciones, nuestra familia, nuestro entorno y las circunstancias que nos rodean pueden tener un impacto profundo en la manera en que pensamos, sentimos y respondemos ante las dificultades.
Mis principales áreas de experiencia incluyen el trabajo con niños y familias, intervención en crisis, estabilización familiar, salud mental y trauma. También tengo experiencia acompañando a personas involucradas en el sistema de justicia criminal y a familias que atraviesan transiciones importantes. Mientras continúo desarrollando mi formación clínica, tengo un interés particular en trabajar con niños y adolescentes que enfrentan desafíos como la ansiedad, la autoestima, la regulación emocional y otras dificultades relacionadas con su salud mental.
Como terapeuta en formación, describiría mi estilo como comprensivo y colaborativo. Para mí es importante aceptar a cada persona tal como llega y crear un espacio cómodo, seguro y libre de prejuicios, donde pueda sentirse escuchada y comprendida. No creo que exista una única manera de hacer terapia, por eso considero importante adaptar mi enfoque a las necesidades, experiencias, fortalezas y objetivos de cada cliente.
Mi deseo de convertirme en terapeuta nació de algo muy sencillo: quiero ayudar a las personas a sentirse escuchadas, comprendidas y acompañadas durante momentos difíciles de sus vidas. A través de mis diferentes experiencias profesionales descubrí cuánto valoro crear relaciones de confianza y ayudar a las personas a reconocer sus propias fortalezas.
La terapia me permite ir más allá de intentar resolver únicamente el problema que una persona está enfrentando en ese momento. Me interesa comprender qué hay detrás de lo que está sintiendo, de dónde pueden venir esas emociones y cómo podemos desarrollar herramientas y formas más saludables de enfrentar las dificultades. Sobre todo, quiero ofrecer un espacio donde cada persona pueda sentirse libre de ser quien es sin miedo a ser juzgada.
Mi formación continúa siendo una parte muy importante de mi desarrollo profesional. Me mantengo actualizado a través de mis estudios de posgrado, supervisión clínica, capacitaciones e investigación en el campo de la salud mental. También considero muy valioso aprender de otros profesionales y mantenerme abierto a nuevas perspectivas, técnicas y enfoques que puedan ayudarme a brindar un mejor acompañamiento.
Una de las comunidades con las que tengo especial interés en trabajar es la comunidad hispana y bilingüe. El estigma alrededor de la terapia y la salud mental continúa siendo una barrera para muchas personas y, particularmente, he observado que puede ser aún más difícil para algunos hombres reconocer que necesitan apoyo o sentirse cómodos hablando sobre lo que están viviendo.
Quiero contribuir a cambiar esa percepción y ayudar a crear un espacio donde las personas puedan hablar de su salud mental con mayor libertad, sin sentir vergüenza ni temor a ser juzgadas. Creo que buscar apoyo no significa que una persona sea débil; significa que está dispuesta a reconocer lo que necesita y a trabajar para estar mejor.
También entiendo que comenzar terapia puede generar nervios, dudas o incertidumbre. No tienes que llegar con todo resuelto ni saber exactamente qué decir. El primer paso puede ser simplemente reconocer que algo en tu vida no se siente bien o que quieres que algo cambie.
Para mí, la terapia es un proceso de colaboración. Mi objetivo no es decirte quién debes ser ni darte todas las respuestas, sino acompañarte mientras comprendes mejor lo que estás viviendo, reconoces tus fortalezas y encuentras herramientas que te permitan avanzar.
Continúo creciendo y aprendiendo como profesional, pero hay algo que permanece constante en mi trabajo: quiero que las personas que llegan a este espacio sepan que pueden ser escuchadas, comprendidas y acompañadas sin ser juzgadas.