LMFT - S
Soy Licensed Marriage and Family Therapist (LMFT) y Approved Supervisor en el estado de Texas, con más de 20 años de experiencia trabajando en el campo de la salud mental. Mi formación comenzó con una licenciatura en Psicología por Texas A&M University y posteriormente obtuve una maestría en Marriage and Family Therapy por Kansas State University. A lo largo de mi trayectoria profesional he tenido la oportunidad de acompañar a individuos, parejas, familias y grupos en diferentes momentos y circunstancias de sus vidas, siempre con el propósito de brindar un espacio seguro donde puedan sentirse escuchados, comprendidos y acompañados.
Durante estos años he trabajado con personas y familias que enfrentan algunos de los desafíos más complejos de la vida, incluyendo trauma, dificultades familiares y de pareja, procesos migratorios, violencia doméstica, abuso de sustancias y situaciones relacionadas con el sistema judicial. También he trabajado de cerca con familias militares que atravesaban separaciones prolongadas debido a despliegues, incluyendo aquellas afectadas por los despliegues durante la guerra de Irak. Acompañar a estas familias durante la separación, la reunificación y los efectos emocionales asociados al trauma me permitió comprender profundamente la importancia de contar con apoyo durante los momentos de mayor vulnerabilidad.
Mi experiencia también incluye el trabajo en servicios comunitarios de salud mental, donde atendí a familias afectadas por situaciones relacionadas con inmigración y abuso de sustancias, así como a personas referidas por los tribunales. Como parte de mi práctica profesional, he realizado evaluaciones de alcohol y drogas y evaluaciones de violencia doméstica con fines judiciales. Posteriormente, trabajé en Children’s Health brindando terapia y manejo de casos a niños y sus familias.
Actualmente me desempeño como Clinical Director en Therapy Works Counseling PLLC, donde realizo evaluaciones clínicas integrales para casos de inmigración y superviso a estudiantes de maestría y a Licensed Marriage and Family Therapist Associates que se encuentran desarrollando su práctica profesional. Esta responsabilidad también me mantiene en constante aprendizaje y actualización, ya que considero que en el campo de la salud mental nunca dejamos de aprender. La educación continua, la investigación, la consulta con colegas y el conocimiento de nuevas herramientas y enfoques son fundamentales para ofrecer un acompañamiento responsable y de calidad.
Como terapeuta, me describiría como una persona compasiva, colaborativa y directa. Quiero que mis clientes se sientan cómodos y comprendidos, pero también creo que la terapia debe ser un espacio que nos ayude a reconocer patrones, cuestionar aquello que ya no nos funciona y atrevernos a realizar cambios significativos. Mi formación como terapeuta de pareja y familia me enseñó a mirar a la persona de manera integral. Por eso, además de lo que está sintiendo en el presente, considero sus relaciones, su familia, su cultura, sus experiencias pasadas, sus circunstancias actuales y los diferentes factores que pueden estar influyendo en su bienestar emocional.
Mi interés por la salud mental nació de una curiosidad profunda por comprender a las personas: por qué pensamos, sentimos y actuamos de determinada manera y cómo nuestras experiencias y relaciones van moldeando nuestras vidas. Sin embargo, han sido los últimos 20 años de trabajo con personas y familias los que han reafirmado mi vocación. He tenido el privilegio de conocer historias de personas que han atravesado circunstancias extremadamente difíciles y, al mismo tiempo, he podido ser testigo de la enorme capacidad de resiliencia que existe en cada ser humano. Poder ayudar a alguien a sentirse escuchado, comprender mejor lo que está viviendo, reconocer sus fortalezas y comenzar a avanzar es una de las partes más significativas de mi trabajo.
Trabajar con la comunidad hispana y bilingüe también ocupa un lugar importante en mi trayectoria. He visto de cerca cómo el idioma, la cultura, los valores familiares, las experiencias migratorias y el proceso de adaptación a una nueva cultura pueden influir profundamente en la salud mental y en la manera en que una persona busca o recibe ayuda. Para muchos clientes bilingües, poder expresarse en el idioma con el que se sienten más cómodos puede hacer una diferencia enorme, especialmente cuando hablamos de experiencias tan personales como el trauma, las relaciones, la familia o la historia de vida.
Por eso, para mí es muy importante ofrecer un espacio donde cada persona pueda comunicarse de manera auténtica y sentirse comprendida y respetada dentro de su contexto cultural y familiar. Creo que nadie necesita tener todas las respuestas para comenzar terapia. A veces, el primer paso simplemente consiste en reconocer que algo no está funcionando, que nos sentimos abrumados o que queremos que algo en nuestra vida sea diferente.
Sé que comenzar terapia puede generar nervios, dudas o incluso incertidumbre. Es completamente normal. La primera sesión también es una oportunidad para conocernos, hacer preguntas y descubrir si existe una conexión que te permita sentirte seguro y cómodo. La terapia es una relación, y encontrar a alguien con quien puedas sentirte comprendido y ser tú mismo es una parte importante del proceso.
Después de 20 años en esta profesión, sigo creyendo que acompañar a una persona en su proceso de cambio es un privilegio. Mi compromiso es ofrecer un espacio de respeto, honestidad y comprensión, donde cada cliente pueda explorar su historia, reconocer sus fortalezas y encontrar nuevas maneras de enfrentar aquello que hoy está afectando su vida.
Dar el primer paso puede ser difícil, pero también puede ser el comienzo de un cambio significativo.